Siempre vi a la soledad como algún tipo de técnica, si no sabemos usarla nos asusta, nos aterra la idea de que algo salga mal. Cuando se aprende a estar solo, se pierde el cincuenta por ciento del miedo a la vida. Ya no solo aprendemos a disfrutar la compañía, aprendemos a seguir si esas personas no están o no quieren estar.